Hoy vamos a hablar de una virtud que está mal comprendida en el mundo de hoy, se llama La Flexibilidad. Ésta se entiende normalmente como un dejarse llevar, una invitación a probarlo todo, teniendo entonces muy claro que esto es una transgreción a la libertad que Dios nos ha dado, entonces ya no es la virtud de la Flexibilidad, sino el vicio del libertinaje y de la espontaneidad, este último entendido como la persona de quien no se puede esperar nada, porque puede responderte un día bien y al otro mal, un día sentirse alegre en ciertas circunstancias y al otro completamente devastado en las mismas condiciones, hace las cosas sin pensar ni reflexionar, espontaneidad no es naturalidad, no es alegría, es un desorden, ya que debería ser gobernada por nuestra voluntad y nuestro entendimiento, pero aquí solo prima el instinto y no la razón. Entonces miremos la definición de la virtud de la flexibilidad: Adapta su comportamiento con agilidad a las circunstancias de cada persona o situación, sin abandonar por ello los criterios personales. Miremos entonces lo importante de esta definición, centremonos en la última parte: para poder llegar a vivir esta virtud es fundamental el tener criterio y saber reflexionar para cada actividad que realizamos con respecto a ellos. Hay dos situaciones en las que debemos ser flexibles, la primera es las situaciones que sean opinables, en este caso la persona que tiene la virtud de la flexibilidad esta dispuesta y en capacidad de conciderar que su punto de vista es provicional y que puede llegar a matizar o cambiar esta opinión. La segunda situación es en las cuestiones que no son opinables; cuando estamos hablando de la verdad objetiva, no cabe matización o cambio en la propia opinión, lo que si se puede hacer es aprenderla a expresar cada vez mejor. Tenemos entonces en esto el caso más claro que son las cuestiones de Dios, nuestra fe y la Iglesia Católica, nada puede hacernos cambiar de opinión sobre esta materia porque sabemos que la verdad viene de Dios y el negar algo de esto nos estaría haciendo negar la verdad completa, pero en nuestro apostolado, en nuestro hablar o vivir esta fe cada vez podemos hacerlo mejor, sin imponer, siendo más sagaces, más racionales. Aplica no solo en la forma en la que expresamos nuestra opinión, sino también como escuchamos, como damos la información deesta verdad. Entonces en este sentido es un requisito el saber cuales son los criterios permanentes de nuestra propia vida y cuales son los aspectos opinables y provisionales. A veces uno se encuentra con personas que dicen ser expertas en materias que son opinables y que no permiten que se les ayude a ver otros puntos de vista o a profundizar en los criterios que ya se tiene. Esto presenta una fuerte confusión pues esta virtud nos lleva a estar firmes sólo en lo que es verdadero y absoluto y estar abiertos en las materias opinables, de aquí que a veces se presenten tantas discuciones por motivos absurdos, por ejemplo a mi me gusta tal o cual equipo de fútbol, tal o cual comida, prefiero el frío o el calor.
La flexibilidad como todas las virtudes, tiene sentido cuando va dirigida intencionalmente a la busqueda de la verdad y el bien. Esta afirmación la podemos ver en dos campos muy improtantes de la vida, la primera es con relación al trabajo o la actividad que realicemos y la otra en la relación con los demás. En el primer aspecto nos encontramos con una necesidad de seguir un proceso de preparación continua, sea cual sea la profesion que hemos elegido. Podemos en esto encontrarnos con contenidos que son verdades objetivas, esta información debemos con agilidad mental procesarla y guardarla, debemos tener una actitud que nos lleve a profundizar en esto, más nunca a ponerlo en duda o a debatirlo, porque como ya vimos son verdades. Pero si nos encontramos con temas que son discutibles, debemos tener claro el grado de preparación que tenemos con relación a este tema y si esta preparación nos da una firmeza real para tener una actitud critica frente a lo que se nos esta enseñando. En este punto es fundamental el saber que nuestra mente debemos llenarla de la verdad y no podemos poner esto en riesgo, si estamos leyendo y estudiando diferentes temas y tenemos la filosofia de "tener la mente abierta", nos estamos abriendo a la posibilidad de peligros inimaginables con esto, incluso podemos llegar hasta el punto de arriesgar nuestra vida eterna. Esto por lo tanto no es ser flexibles, es ser idiotas.
Es por eso que vemos tantas personas tan confundidas con lecturas y autores, que leen este libro que es su verdad, para luego leer el otro y cambiar de opinión, les falta criterio, les falta prudencia; la flexibilidad lleva a a dejar de leer si vemos que nos hace mal, nos lleva a irnos de un trabajo si va en contra de nuestra salvación, nos lleva a irnos de una universidad si enseña algo contrario a lo que creemos.
También esto aplica como decía ahora en el campo de las relaciones y de la amistad. Cada persona es libre de aceptar o de rechazar los valores permanentes, cada quien es libre de cumplir las normas humanas y Dios nos ha dejado también libres para que le elijamos libremente. Por esto mismo nosotros tampoco podemos obligar a los demás a creer en esa verdad, estamos obligados a hablar y a corregir, pero la virtud de la flexibilidad nos llevará a decir las cosas como son y a no sentirnos ofendidos si la verdad no se acepta y a continuar adelante. La virtud también nos lleva a alejarnos de conversaciones que pueden influir negativamente en nosotros, en la definición que dimos al principio deciamos que se debe "adapatar el comportamiento con agilidad a las circunstancias", la clave entonces está en no mostrar interés en esto, en irnos sin problemas y sin ofender a los demás. No se trata de modificar o cambiar la información referente a la verdad, sino de buscar el momento y el modo adecuado de presentar esta información, hay que adapatarnos a las situaciones; no es lo mismo hablar con un amigo en privado que dar una conferencia frente a 500 personas, la persona que desarrolle entonces esta virtud sabra adapatarse a cada persona, a cada situación, pero también sabrá ser leal a los valores permanentes, defendiendolos y refornzandolos con firmeza.
Hay muchas razones para vivir esta virtud, con ella podemos aprender de los demás, de las nuevas situaciones, nos lleva a convivir con alegría, pero también a para adapatar continuamente nuestro que hacer a los criterios que rigen nuestra vida, esta parte es fundamental porque como veiamos ahora debemos vivir la agilidad mental es decir aprender a adaptarnos a las situaciones a tiempo.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Virtud de la Flexibilidad
Etiquetas:
Catolicismo,
Catolico,
cristiano,
Dios,
flexibilidad,
virtud,
virtudes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario